Estamos a un año de las elecciones generales en España, y una sugerencia quisiera hacer. El primer punto que deben establecer los partidos en materia internacional, es el total apoyo a la causa saharaui. ¿Cuándo un gobierno democrático en España va a asumir la responsabilidad que tenemos los españoles para con el pueblo saharaui?
Se han retomado las conversaciones entre el Sahara y Marruecos, bajo auspicio de Naciones Unidas, y salvo unos pocos medios, en España apenas sí nos hemos enterado de ello. Sale cada dos por tres el ex presidente Anzar apoyando a Israel (otro temita a tratar), el mismo que nos metió en la Guerra de Irak (no sé a cuenta de qué), ahora nos metemos en Libia, se extiende la misión indefinidamente, amparándose de una resolución de Naciones Unidas, que le otorga legalidad internacional. Pues bien, la misma organización apoyó al pueblo saharaui (al igual que a Palestina), y sin embargo, Marruecos, quien tiene poderosos amigos, y se salta las resoluciones a la torera, con lo que infringe la legalidad internacional, y nadie dice nada.
La ministra de Cultura advierte de que no se deben hacer comentarios sobre el Sahara sin tener la adecuada información, ya que podría resultar contraproducente. De eso mismo se le puede acusar a ella misma por decretar leyes sin tener el conocimiento necesario (véase Ley Sinde).
Todos nos llevamos las manos a la cabeza viendo documentales sobre el Muro de la Vergüenza, el de Berlín. Y nadie denuncia la existencia de 8 muros defensivos de 2720 kilómetros de longitud. Una aberración de tal calibre que pocos saben, debido a al escaso ruido mediático. ¿Por qué el Presidente Zapatero, impulsor de la Alianza de Civilizaciones, no ha hecho nada por una antigua colonia española, que de tan vil manera se abandonó? Es cierto que el contexto español era delicado, pero tiempo ha habido desde entonces, y se debe asumir nuestra responsabilidad, así como la de imponer al dictador alauita el derecho de autodeterminación del territorio anexionado ilegalmente y de forma violenta.
La Marcha Verde se vendió como la invasión pacífica del territorio por parte de Marruecos, aprovechando que las Naciones Unidas estaban decretando resoluciones para favorecer la autodeterminación de gobiernos no autónomos, poniendo fin al colonialismo. ¿Quién puede creerse la historia de una invasión pacífica? Efectivamente no lo fue, a pesar de que las cámaras de televisión no grabaran la represión impuesta por Marruecos, es sabido, que especialmente en territorios del interior, el ejército marroquí hizo uso de la fuerza y represión habituales que emplean los regímenes dictatoriales.
Llama la atención que la comunidad internacional no haga nada por ayudar a un pueblo reprimido, que el mismo Rey de España llamara a Hasan II hermano, y que a Mohamed VI le llame hermano pequeño, cuando es el pueblo saharaui quien es hermano del pueblo español, y que solamente sean organizaciones no gubernamentales las que los apoyen.
LIBERTAD PARA EL PUEBLO SAHARAUI.


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